Relajación

¿Sabías que puedes calmar tu ansiedad en 60 segundos?

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones estresantes, pero cuando se vuelve crónica o excesiva, puede afectar nuestra calidad de vida. Afortunadamente, la ciencia ha descubierto varios trucos efectivos que pueden ayudarte a reducir la ansiedad en tan solo 60 segundos. Aquí te comparto algunos de los más efectivos y respaldados por la investigación. Respiración Controlada: El Método 4-7-8 Un truco rápido y poderoso para calmar la ansiedad es la técnica de respiración 4-7-8. Esta técnica ayuda a regular tu sistema nervioso y reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés). Solo tienes que seguir estos pasos: Inhala profundamente por la nariz durante 4 segundos. Mantén la respiración durante 7 segundos. Exhala lentamente por la boca durante 8 segundos. Repite este ciclo tres veces. La respiración controlada activa el sistema nervioso parasimpático, el cual induce un estado de calma y relajación. La Regla de los 5 Sentidos: Anclaje Sensorial Cuando te sientas abrumado por la ansiedad, un truco muy útil es poner atención consciente a lo que te rodea. Este ejercicio utiliza los 5 sentidos para anclar tu atención al presente y desconectarte de pensamientos ansiosos. Solo sigue estos pasos: Mira 5 cosas a tu alrededor. Toca 4 objetos a tu alcance. Escucha 3 sonidos cercanos. Huele 2 aromas. Saborea 1 cosa (puede ser un sorbo de agua o una pequeña pieza de comida). Este truco es especialmente útil porque cambia tu enfoque de pensamientos ansiosos a estímulos sensoriales, ayudando a que tu mente se calme. Técnica del «Micro-Cambio» de Movimiento El ejercicio físico es conocido por sus beneficios para la ansiedad, pero no es necesario hacer un entrenamiento largo para ver resultados. De hecho, realizar un «micro-cambio» de movimiento puede ayudar a reducir la ansiedad en segundos. Algunos ejemplos incluyen: Caminar por unos segundos. Estirarte o hacer un breve movimiento de cuello y hombros. Mover las manos o las piernas de forma ligera. Los movimientos físicos, aunque pequeños, activan la liberación de endorfinas, neurotransmisores que promueven sensaciones de bienestar y alivian el estrés. El Poder del «Autoconsuelo» con una Frase Calmante A veces, una simple afirmación puede ser todo lo que necesitamos para cambiar nuestro estado mental. Repetir frases como «Estoy a salvo», «Todo pasará» o «Puedo con esto» ayuda a contrarrestar los pensamientos ansiosos. Según investigaciones, la autorreflexión positiva puede activar las áreas del cerebro asociadas con la regulación emocional, disminuyendo los niveles de ansiedad. Visualización Positiva: Imagina un Lugar Tranquilo La visualización es una herramienta poderosa para reducir la ansiedad rápidamente. En menos de un minuto, puedes evadir temporalmente los pensamientos negativos al imaginar un lugar que te haga sentir tranquilo y seguro. Cierra los ojos e imagina detalles específicos de ese lugar, como el sonido del mar, el aroma del aire o la suavidad de la arena. Esta técnica activa la parte del cerebro relacionada con el alivio del estrés y puede ayudarte a sentirte más relajado en poco tiempo. Técnica de Enfriamiento: Refresca tu Rostro Un truco simple pero eficaz para calmarte en momentos de ansiedad es sumergir tu rostro en agua fría o aplicar una toalla fría en tu frente. La respuesta térmica del cuerpo, conocida como la «respuesta de inmersión facial», activa un mecanismo que reduce la frecuencia cardíaca y provoca una sensación inmediata de relajación. Si no tienes acceso a agua fría, simplemente pasar tus manos por tu cara también puede generar alivio. Enfoque en la Postura: Endereza tu Espalda La postura corporal tiene un impacto significativo en cómo nos sentimos. Cuando estamos ansiosos, tendemos a encorvarnos o a adoptar posturas tensas. Enderezar la espalda y abrir los hombros puede ayudarte a sentirte más seguro y menos estresado. La investigación muestra que una postura erguida no solo mejora la percepción de uno mismo, sino que también disminuye la ansiedad al enviar señales positivas al cerebro. Conclusión La ansiedad es una emoción compleja, pero con estos trucos científicos, puedes aprender a gestionarla de manera rápida y efectiva. Si bien no se trata de una solución a largo plazo, estos métodos te proporcionarán alivio inmediato para reducir los niveles de ansiedad en momentos críticos. Si la ansiedad persiste o interfiere significativamente en tu vida diaria, es importante buscar la orientación de un profesional de la salud mental. Recuerda que, en momentos de ansiedad, la ciencia puede ofrecerte herramientas rápidas para sentirte mejor. Con práctica, podrás usar estos trucos para retomar el control en segundos y restaurar tu bienestar.  

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¿Cómo utilizar la meditación guiada para mejorar tu descanso nocturno?

La calidad del sueño es fundamental para nuestra salud física y mental, pero muchas personas luchan cada noche por descansar bien. La meditación guiada para dormir es una herramienta eficaz que puede ayudarte a relajarte y a conciliar el sueño de manera más fácil y rápida. En este artículo, exploraremos qué es la meditación guiada para dormir, sus beneficios y cómo incorporar esta práctica en tu rutina nocturna. ¿Qué es la Meditación Guiada para Dormir? La meditación guiada es una técnica de relajación en la que una voz o grabación guía a la persona a través de ejercicios mentales y físicos para calmar la mente y el cuerpo. En el caso de la meditación guiada para dormir, la sesión está diseñada específicamente para inducir un estado de relajación profunda, lo que facilita la transición de la vigilia al sueño. Durante una meditación guiada para dormir, se puede escuchar una voz suave que te lleva a través de visualizaciones, respiraciones profundas y otros ejercicios relajantes. La idea es desconectar de los pensamientos y preocupaciones del día, ayudando a reducir la ansiedad y la tensión, lo cual es clave para lograr un buen descanso. Beneficios de la Meditación Guiada para Dormir Reducción del Estrés y la Ansiedad: La meditación guiada es conocida por su capacidad para reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Al enfocarse en la respiración y la relajación, se calma el sistema nervioso, lo que permite que el cuerpo se prepare para dormir sin la interferencia de pensamientos ansiosos. Mejora de la Calidad del Sueño: Al practicar la meditación antes de acostarse, se entrenan tanto la mente como el cuerpo para entrar en un estado de relajación. Esto puede ayudar a mejorar la calidad del sueño, reduciendo el insomnio y permitiendo que las personas pasen por los ciclos de sueño más profundos y reparadores. Alivio de la Tensión Física: La meditación guiada también puede incluir prácticas de relajación muscular progresiva, que ayudan a liberar la tensión acumulada en el cuerpo. Este alivio físico favorece una sensación de ligereza y comodidad, esencial para conciliar el sueño. Mejora del Estado de Ánimo: La práctica regular de la meditación puede equilibrar los neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo, como la serotonina, lo que contribuye a un descanso reparador y un despertar más positivo al día siguiente. Fomento de una Rutina de Sueño Saludable: Incorporar la meditación guiada en tu rutina nocturna puede ayudarte a establecer un hábito relajante antes de acostarse. Esta práctica regular puede generar una señal para tu cuerpo de que es hora de desconectar, promoviendo una rutina de sueño más constante y saludable. Cómo Incorporar la Meditación Guiada para Dormir en tu Rutina Nocturna Encuentra un Lugar Tranquilo: Asegúrate de estar en un lugar cómodo y libre de distracciones. Puedes sentarte en tu cama o acostarte, lo importante es que tu entorno te permita relajarte completamente. Escoge una Grabación de Meditación Guiada: Existen muchas opciones disponibles, desde aplicaciones hasta videos en YouTube. Escoge una meditación que dure entre 10 y 20 minutos, ideal para preparar tu cuerpo y mente antes de dormir. Concéntrate en tu Respiración: La respiración es un elemento central de muchas meditaciones. Trata de respirar profundamente, inhalando por la nariz y exhalando por la boca, con un ritmo lento y constante. Deja Ir tus Pensamientos: A medida que la meditación te guíe, permite que tus pensamientos se desvanezcan sin aferrarte a ellos. Si te distraes, no te preocupes, simplemente regresa a la voz que te guía. Hazlo una Rutina: Como cualquier hábito, la práctica constante de la meditación guiada para dormir te brindará mejores resultados. Intenta incorporarla en tu rutina nocturna durante una semana y evalúa cómo afecta tu calidad de sueño.   La meditación guiada para dormir es una herramienta poderosa que puede ayudarte a mejorar tu descanso. No solo reduce el estrés y la ansiedad, sino que también promueve una relajación profunda y reparadora. Al incorporar esta práctica en tu rutina nocturna, estarás dando un paso importante hacia un sueño de mejor calidad y una salud mental más equilibrada.  

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¿Cómo mejorar tu sueño con ejercicios y técnicas efectivas?

Un buen descanso es fundamental para mantener nuestra salud física y mental. Sin embargo, muchas personas luchan por conseguir una buena noche de sueño debido a factores como el estrés, la ansiedad o hábitos poco saludables. Afortunadamente, existen ejercicios sencillos y efectivos que pueden ayudarte a mejorar la calidad de tu sueño. En este artículo, te compartimos algunos de los más recomendados: Respiración Profunda La respiración profunda es una técnica simple pero poderosa que ayuda a calmar la mente y reducir el estrés, factores que a menudo interfieren con el sueño. Al respirar profundamente, activas el sistema nervioso parasimpático, que favorece la relajación. Cómo hacerlo: Siéntate o recuéstate en una posición cómoda. Cierra los ojos y respira profundamente por la nariz, llenando tus pulmones de aire. Exhala lentamente por la boca, vaciando completamente los pulmones. Repite este ciclo durante 5 a 10 minutos, concentrándote solo en tu respiración. Relajación Muscular Progresiva Este ejercicio implica tensar y relajar los músculos de todo el cuerpo para liberar la tensión acumulada. Es especialmente útil si tienes dificultades para relajarte antes de dormir. Cómo hacerlo: Acuéstate en una cama o en una superficie plana. Comienza por tensar los músculos de los pies durante 5 segundos y luego relájalos. Ve subiendo por el cuerpo, tensando y relajando grupos musculares (piernas, abdomen, espalda, hombros, cuello, cara). Asegúrate de concentrarte en la sensación de relajación cada vez que liberes la tensión. Meditación Guiada La meditación guiada es una práctica que te ayuda a liberar la mente de pensamientos intrusivos. Existen aplicaciones y grabaciones que te pueden guiar durante el proceso, lo que facilita la transición hacia un estado de relajación profunda. Cómo hacerlo: Encuentra un lugar tranquilo y cómodo. Escucha una meditación guiada enfocada en la relajación y el sueño. Estas meditaciones suelen incluir instrucciones para enfocarte en la respiración y liberar cualquier pensamiento que te cause inquietud. Permítete seguir la guía sin presionarte, y deja que tu cuerpo y mente se relajen profundamente. Estiramientos Suaves El estiramiento es una excelente manera de liberar la tensión muscular y preparar el cuerpo para el descanso. Realizar estiramientos suaves antes de dormir puede ayudar a reducir la incomodidad física y mejorar la circulación sanguínea, facilitando un sueño reparador. Cómo hacerlo: Acuéstate de espaldas y estira los brazos por encima de la cabeza, estirando la columna. Luego, lleva tus rodillas hacia el pecho y sostenlas con las manos durante unos segundos. Practica estiramientos de cuello, espalda baja y piernas de manera suave y controlada. Yoga para el Sueño El yoga es una práctica que combina posturas físicas, respiración controlada y meditación, lo que la convierte en una opción ideal para mejorar la calidad del sueño. Existen secuencias de yoga diseñadas específicamente para relajarse antes de dormir. Cómo hacerlo: Realiza una secuencia de yoga suave, como «postura del niño», «perro mirando hacia abajo», y «postura de la mariposa». Concédele a cada postura entre 1 a 3 minutos de duración, manteniendo siempre una respiración profunda y calmada. El objetivo es no solo estirar el cuerpo, sino también calmar la mente. Visualización Creativa La visualización es una técnica de relajación en la que te concentras en imaginar imágenes o escenarios que te transmitan paz y tranquilidad. Esta práctica puede ser útil para reducir la ansiedad y preparar la mente para dormir. Cómo hacerlo: Cierra los ojos y comienza a imaginar un lugar tranquilo, como una playa o un bosque. Trata de hacer la visualización lo más vívida posible, enfocándote en los detalles (los sonidos, los colores, las sensaciones). Permítete relajarte en este espacio imaginario, desconectando de las preocupaciones y pensamientos del día. Ejercicio Regular durante el Día Aunque no es un ejercicio que realices justo antes de dormir, la actividad física regular puede mejorar significativamente la calidad del sueño. Practicar ejercicio durante el día ayuda a regular el ritmo circadiano y a reducir el estrés. Recomendaciones: Realiza actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta. Evita ejercicios intensos en las horas cercanas a la noche, ya que pueden aumentar los niveles de adrenalina y dificultar el sueño. Implementar estos ejercicios en tu rutina diaria puede marcar la diferencia en la calidad de tu sueño. La clave es la constancia: practicar regularmente te permitirá ver resultados graduales. Si después de probar estas técnicas sigues teniendo problemas para dormir, es recomendable consultar con un profesional de la salud para abordar cualquier posible trastorno subyacente. Recuerda que cada persona es diferente, por lo que puede ser necesario experimentar con diferentes enfoques hasta encontrar lo que mejor funcione para ti. ¡Duerme bien y despierta renovado!    

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¿Cómo TREVA fomenta el autoconocimiento y la relajación en los estudiantes?

El programa TREVA (Técnicas de Relajación Vivencial Aplicadas al Aula) fue creado a finales del siglo pasado por Luis López-González quien dada su formación e inquietud por la corporalidad, la espiritualidad, la meditación y el arte, estudió y practicó numerosos métodos y técnicas. Su trabajo de campo e investigación teórica se inició en 1985, dentro del ámbito científico de la relajación, que incluía tanto la meditación como el yoga y en el que todavía apenas se hacía referencia a mindfulness. El precursor de TREVA, entonces profesor de Educación física y de Música se propuso extender al resto de la comunidad educativa los beneficios que las técnicas de relajación y meditación aportaban al alumnado. Ante la inexistencia de algún programa científico de relajación y meditación en el ámbito pedagógico este profesor decidió diseñar uno que sería validado científicamente mediante una tesis doctoral en 2010. TREVA es un programa que colabora con el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona y cuya finalidad es llevar a las aulas la relajación, la meditación y mindfulness (REMIND) con rigor y sencillez. Si bien TREVA surgió por necesidad de un recurso psicopedagógico durante la época del malestar docente y de la irrupción de la mente zapping, el programa fue convirtiéndose poco a poco en uno de los elementos más importantes de la innovación psicopedagógica española integrando los avances neurocientíficos. En la actualidad es un referente en la docencia y la investigación de mindfulness en el ámbito educativo español. TREVA reivindica el lugar específico que REMIND debe ocupar en el currículo educativo. Para ello, TREVA cuenta con un despliegue de objetivos, contenidos y competencias desde el parvulario hasta el bachillerato. Límites y fronteras del programa Dos de los aspectos a veces olvidados en el abordaje de mindfulness en el ámbito educativo son el legal y el ético. Por eso, el programa TREVA definió desde sus comienzos cuatro límites de los cuales pretendió desmarcarse por responsabilidad y claridad: No se trata de nada que implique estados hipnóticos ni pre hipnóticos, a pesar de que en múltiples ocasiones requiera cerrar los ojos y cierta inducción a la sugestión en algunos ejercicios, por ejemplo la visualización, pero la hipnosis es otra cosa El programa trasciende la mera relajación muscular, propia del deporte o del streching (estiramientos) Si bien TREVA bebió personalmente por parte de su precursor de fuentes espirituales y hoy día se va aceptando este constructo lentamente en la escuela este programa es totalmente laico y se desmarca de todo proselitismo e identificación con alguna tradición concreta. El programa TREVA se ofrece, en clave espiritual y/o confesional, sea cual sea el credo de la escuela Aunque en si mismo mindfulness sea terapéutico, la labor docente en la escuela no es ésa y puesto que son los profesores quienes lo trasmiten al alumnado, se estimó oportuno dejar claro que no se hace terapia cuando se aplica TREVA. Objetivos del programa Los objetivos generales del programa son cuatro: Mejorar el rendimiento académico Mejorar la salud Educar la interioridad Mejorar la convivencia Estos se despliegan en una serie de objetivos específicos: Mejorar la competencia en relajación, meditación y mindfulness Mejorar la atención y la concentración Desarrollar las inteligencias emocional y espiritual Facilitar la tarea docente Mejorar el clima del aula y del centro Integrar la experiencia del alumno en el aprendizaje Disminuir el estrés escolar de profesores y alumnos Profundizar en el autoconocimiento y la relación con uno mismo Destinatarios del programa TREVA El programa TREVA tuvo desde el principio una clara intención de ser implantado en toda la comunidad educativa, es decir: profesorado, alumnado, especialista, familias, y resto de personal. Es el primer programa a nivel mundial que se planteó llevar la relajación-mindfulness a las aulas de la mano de los docentes en sus clases y no por parte de expertos cualificados ajenos a la comunidad educativa, lo cual constituye uno de sus sellos característicos y por el que se le suele diferenciar. Características especificas del programa TREVA TREVA es un programa humanista, laico, flexible-adaptativo, creativo, interdisciplinar y transversal que integra cualquier tipo de ideario y creencias. Se trata de un proyecto abierto, por lo que se adapta a cada realidad educativa; incluso permite que el centro ponga nombre al programa, por lo que no se trata de repetir una serie de ejercicios una cantidad determinada de veces y de la misma manera. Ello conlleva la necesidad de integrar una metodología cuantitiva-cualitativa con variedad de instrumentos, pero que no se resume a un pre-post. Por eso TREVA se basa en la investigación-acción como metodología de base Por otro lado, cabe destacar que este programa enfoca la intervención en diferentes niveles de actuación y no solo en el curricular. Si bien los docentes diseñan su propia lesson study como eje básico de su docencia de REMIND, a partir de la formación recibida y con la ayuda de los materiales específicos de TREVA, el programa persigue una transformación metodológica; llegar a las actividades extraescolares, establecer una serie de rutinas diarias, realizar cambios logísticos y pedir la implicación de sus familias.     (Información extraída de Bienestar emocional y mindfulness en la educación / Javier García-Campayo, Marcelo Demarzo, Marta Modrego Alarcón, coords., 2017)  

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¿Cómo la respiración profunda puede ser clave para superar un ataque de pánico?

La respiración es necesaria para sobrevivir. Cuando tomas aire, tus pulmones separan de él el oxigeno que pasa a la sangre, donde es trasportado por la hemoglobina que lo distribuye por todo el cuerpo para ser utilizado por las células. Como resultado de esa utilización por las células, se produce un producto de desecho llamado anhídrido carbónico que pasa también a la sangre, es trasladado a los pulmones y desde allí se expulsa al tirar el aire Así cada vez que respiras se produce el siguiente proceso: Tomas aire que llega a tus pulmones En los pulmones el oxigeno del aire pasa a la sangre, que lo lleva a todas las células del cuerpo Las células toman ese oxigeno, lo utilizan y liberan un producto de desecho; el anhídrido carbónico El anhídrido carbónico es trasportado por la sangre a los pulmones Al expulsar el aire de tus pulmones, expulsas el anhídrido carbónico La hiperventilación Si respiramos demasiado rápido o tomamos demasiada cantidad de aire aumenta el nivel de oxigeno en la sangre porque tomamos mas oxigeno del que gastamos. Así se produce el estado de hiperventilación definido como respiración demasiado intensa o frecuente, para las necesidades del organismo en un momento dado. La hiperventilación produce una serie de alteraciones físcas, destacando las siguientes: Disminuye el anhídrido carbónico en la sangre Reduce el contenido acido de la sangre, haciéndola más alcalina Ambas llevan el estrechamiento de ciertos vasos sanguíneos, lo que disminuye la cantidad de sangre que lleva a diversas zonas del cerebro y del resto del cuerpo También se produce un aumento de retención de oxigeno en la sangre, que tiene el efecto de disminuir la llegada de oxigeno a determinados lugares, incluyendo diversas áreas del cerebro. Todo lo anterior puede producir una serie de sensaciones internas, siendo las más comunes las siguientes: Disminución de oxigeno en ciertas áreas del cerebro: mareo, confusión, sensación de ahogo, visión borrosa, sensación de irrealidad Disminución de oxigeno en otras partes del cuerpo: aumento del latido cardiaco, hormigueo, pinchazos en las extremidades, escalofríos, manos o pies fríos y húmedos. En ocasiones: rigidez muscular o sensación de ahogo, atragantamiento o asfixia Esfuerzo que supone hiperventilar: calor, sofoco y sudor mantenimiento de los músculos del tórax estirados y tensos durante mucho tiempo. Cansancio, agotamiento, dolores intercostales, sensación de opresión o tirantez o incluso dolores intenso en el pecho La hiperventilación es una reacción normal de nuestro organismo cuando se activa la ansiedad o el pánico, o si hacemos ejercicio físico. Cuando experimentamos una reacción de alarma acompañada de ejercicio físico intenso no se producen la mayoría de las sensaciones típicas de hiperventilación porque el exceso de oxigeno es consumido mediante el ejercicio. Los pacientes con pánico suelen hiperventilar sin darse cuenta, sobre todo si lo hacen ligeramente durante largos periodos de tiempo. En muchos de estos casos, se produce un aumento de oxigeno y un descenso de anhídrido carbónico, compensados, que no llega a producir síntomas; pero que puede actuar “como el vaso lleno que es colmado por unas gotas”. Es decir, la hiperventilación puede mantenerse en un nivel tal, que un leve incremento de esta puede desencadenar las sensaciones temidas. Pero hay  que tener en cuenta, que la hiperventilación no supone ningún peligro. De hecho, se utiliza en los tratamientos más eficaces para superar el pánico. Además la hiperventilación no desencadena el pánico. Solo da lugar a sensaciones que pueden malinterpretarse como señal de peligro. Recuerda que lo que da lugar al pánico es la interpretación catastrofista de esas u otras sensaciones internas, que crees que indican un peligro inminente. Esa percepción de peligro es la que hace que se active el sistema de alarma y que aumenten las sensaciones y se inicie el círculo vicioso del pánico.     (Información extraída de Cómo superar el pánico (con o sin agorafobia) programa de autoayuda / Elia Roca, 2009)

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¿Cómo controlar una crisis nerviosa?

Cuando una persona se encuentra confundida, deprimida, agresiva tiene actitudes ilógicas y aspecto de no controlar sus actos, se suele diagnosticar la existencia de una crisis nerviosa, aunque esta denotación sea tan solo simbólica. En la mayoría de los casos no existen problemas físicos en el sistema nervioso, sino que se produce una interrupción transitoria en su capacidad para funcionar de forma armónica como una entidad conformada por cuerpo y mente, ante el medio exterior y en lo referente a las manifestaciones de la conducta. Un corto periodo de reposo fuera del ambiente habitual de trabajo acostumbra a ser suficiente para superar las crisis. Por el contrario, en los casos de personas psicóticas, se recomienda realizar el tratamiento en un hospital, donde se puede llevar a cabo con mayor control. La administración de sustancias tranquilizantes alivia los síntomas, pero no cura la enfermedad. De acuerdo con el caso que se presente se prescribirá un seguimiento de un tratamiento de psicoterapia que trate el proceso mediante sistemas como la sugestión, el análisis y la persuasión. Síntomas Los síntomas que caracterizan una crisis nerviosa varían de un modo considerable, de acuerdo con el tipo de alteración mental que la provoque. Por ejemplo, si está causada por una neurosis, los síntomas pueden ser la depresión, un miedo irracional al viajar, sobre todo en avión o a relacionarse con personas extrañas, ansiedad extrema, llanto, sobresaltos constantes y palpitaciones cardiacas. Una persona que sufre una crisis nerviosa puede muy bien perder el control de sus emociones, aunque conserve su actitud mental. Con frecuencia se producen ciclotomias o excesivos y rápidos cambios de humor, y pueden sucederse explosiones coléricas con periodos de calma e indiferencia. En el caso de una crisis psicótica se presenta una alteración profunda del raciocinio, alucinaciones, pérdida de la coherencia al hablar y desconexión perceptiva con el medio circundante. Neurosis La neurosis es un trastorno funcional que se manifiesta con la impotencia de la persona que la padece para responder de forma equilibrada ante la ansiedad o los conflictos internos. Hay diferentes tipos de neurosis, entre las que se puede mencionar la hipocondría, la fobia, la histeria, la neurosis profesional, la de conversión, la de ansiedad y la fatiga de combate. De todas maneras, la mayoría de enfermos neuróticos suelen evolucionar hasta padecer alteraciones o dolencias físicas, que deben tratarse como tales, mientras que la expresión “ataque de nervios” suele corresponderse con una neurosis de ansiedad. Las personas que padecen neurosis de ansiedad la manifiestan a través de una tensión constante, con sensación de timidez, fatiga, aprensión e indecisión. En casos más graves se percibe inquietud e irritabilidad, que pueden desembocar en actitudes agresivas por parte del enfermo. Las reacciones físicas en estos casos pueden ser temor, taquicardia, hipertensión, tensión muscular permanente y sudoración abundante, aunque también pueden aparecer nauseas, vómitos, diarrea, insomnio y variaciones del apetito Este tipo de neurosis puede tratarse con tranquilizantes y sesiones de psicoterapia Psicosis  La psicosis es una enfermedad mental grave, en la cual el paciente pierde el contacto con la realidad. Puede ser causada por una disfunción de las células cerebrales o por una sobrecarga psíquica extrema. En ciertos casos está causada por factores físicos, como una enfermedad cerebral, un traumatismo encefálico o una reacción ante ciertos medicamentos o drogas, por lo que se denomina psicosis orgánica. El tratamiento está dirigido a curar la dolencia física subyacente; el uso de tranquilizantes solo logra un alivio temporal de los síntomas más graves. (información extraída de Guía médica familiar, 1994)

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¿Cómo dormir cuando tienes insomnio?

La actividad diaria produce un cansancio físico y mental y para recuperar las energías consumidas, es necesario dormir cierto número de horas cada día. Cada persona necesita diferente cantidad de horas de sueño. La mayoría de los adultos duermen algo menos de ocho horas, en tanto que los ancianos necesitan menos horas. Los niños, hasta cumplir el primer año de vida, duermen unas 16 horas de cada 24; a partir de los 18 meses las pautas de sueño del niño varían, y hacia los tres años dejan de dormir después de las comidas y se despiertan más temprano Los sueños Se desconoce con exactitud que origina los sueños, aunque según algunos estudios, si no se deja de soñar a una persona durante varias noches, se muestra irritable, inquieta y no puede concentrarse ni realizar tareas cotidianas; después, cuando se la deja dormir con tranquilidad, sueña más, como si necesitara recuperar los sueños perdidos. La acción de soñar demuestra que la actividad mental continúa mientras se duerme, aunque luego no se tenga la conciencia de haber soñado o no se recuerde lo soñado. Cada periodo de sueño tiene distintas fases, así durante la fase de movimiento rápido de los ojos, REM, llamada también paradójica, las ondas eléctricas cerebrales son más rápidas que en los periodos de sueño denominado ortodoxo. La frecuencia cardiaca, la respiración y la presión arterial experimentan fluctuaciones rápidas durante el sueño paradójico; la mayoría de los  músculos están relajados por completo, los reflejos están ausentes, los varones pueden experimentar erecciones y la sangre fluye con más rapidez en el cerebro y de manera más lenta en los músculos. Durante la fase ortodoxa del sueño las ondas cerebrales son amplias y lentas y aumenta el flujo sanguíneo hacia los músculos, facilitando la recuperación física. Ritmo del sueño El organismo humano regula la alternancia entre el sueño y la vigilia mediante una especie de reloj biológico, que indica la necesidad de un periodo de sueño diario. Resulta difícil modificar el ritmo biológico del sueño, lo que puede comprobarse cuando una persona viaja a zonas del mundo en las que existe una diferencia horaria con respecto a la suya inicial. Cuando una persona duerme, su cerebro puede ser estimulado por sensaciones físicas, como los cambios de temperatura o las sensaciones originadas por los sueños. Los sonidos y la luz son otros factores que influyen en el sueño. Los sonidos monótonos o los rítmicos y continuos como el producido por las ruedas del tren o por la lluvia, o una temperatura templada, inducen a la relajación y al sueño; por el contrario, una iluminación repentina, como el destello de un relámpago, puede interrumpir el descanso de una persona dormida. Con respecto al descanso, debe tenerse en cuenta el consumo de ciertos medicamentos o drogas, ya que algunas sustancias químicas y fármacos, como las anfetaminas, dificultan el sueño, mientras que los somníferos o el alcohol, entre otros, producen somnolencia. Insomnio Los adultos padecen insomnio con frecuencia, que puede manifestarse de diferentes maneras, ya sea como dificultad para conciliar el sueño o en las repetidas interrupciones de éste. El insomnio está causado, en muchos casos, por las preocupaciones, la tensión y la depresión, aunque también pueden causarlo el dolor, un medio ambiente incómodo o desconocido, la necesidad de orinar con frecuencia y numerosas enfermedades y trastornos, como la disnea, el asma o una indigestión. Las consecuencias se padecen durante el día siguiente, ya que la falta de sueño, conlleva la somnolencia, la falta de concentración y la irritabilidad. Existen muchas formas de combatir el insomnio, que consisten en esencia en facilitar la relajación antes de acostarse o en lograr un cansancio físico y las condiciones ambientales adecuadas para conseguir un sueño reparador. Cualquier dificultad para dormir que persista durante más de dos semanas debe ser comunicada y consultada con el médico para procurar identificar y tratar las posibles causas subyacentes. Los somníferos y los tranquilizantes deben ser considerados como un último recurso para resolver el problema, ya que producen adicción, y si no se toman a dosis adecuadas, pueden ejercer un efecto residual que ocasione somnolencia durante la vigilia. Sin embargo, existen situaciones de estrés y de tensión que requieren el uso de estos fármacos. Pero es importante administrarlos durante un corto periodo de tiempo, bajo prescripción médica y sin exceder las dosis adecuadas. Cómo evitar el insomnio Reducir el consumo de té, café y alcohol Evitar cenar tarde y en exceso Beber un vaso de leche caliente antes de acostarse Pasear al aire libre por la noche o al anochecer, el ambiente exterior ayudará al sosiego Realizar ejercicios físicos durante el día, porque el sedentarismo es el peor hábito para inducir al sueño Tomar un baño tonificante poco antes de acostarse No pensar en el trabajo ni en los problemas al ir a dormir Mantener relaciones sexuales satisfactorias Asegurarse de que el dormitorio tenga una temperatura agradable, entre 18 y 20º C Cuando una persona se encuentra inquieta y no puede dormir por la noche, le conviene levantarse y leer, mirar la televisión o realizar cualquier actividad antes de quedarse en la cama El sueño de los niños En general, los niños duermen cuando tienen sueño y durante el tiempo que necesitan. Cuando son pequeños no pueden inhibir el sueño ni despertarse de forma deliberada, ya que para ellos no existe el concepto del día ni de la noche. Cuando un bebé se despierta por la noche es recomendable no acudir de inmediato a su lado ni tomarlo en brazos, ya que en la mayoría de los casos el niño vuelve a dormirse enseguida; sin embargo si el llanto continúa puede ocurrir que el niño esté incómodo o se encuentre mal. El hábito de que el niño duerma en la cama de los padres es muy difícil de abandonar, por lo que es aconsejable evitarlo. Hacia el segundo años de vida es común que los niños sufran pesadillas y se despierten de forma brusca, gritando o llorando. En esos casos es importante

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