Atención plena

ĀæConoces los ejercicios que ayudan a mantener tu mente activa?

Cuando pensamos en cuidar nuestra salud solemos centrarnos en el ejercicio fĆ­sico, la alimentación o el descanso. Sin embargo, el cerebro tambiĆ©n necesita entrenamiento. Al igual que los mĆŗsculos, las funciones cognitivas pueden fortalecerse y mantenerse activas mediante prĆ”cticas especĆ­ficas. En este contexto, los ejercicios neuropsicológicos se han convertido en una herramienta cada vez mĆ”s utilizada tanto en la rehabilitación cognitiva como en la prevención del deterioro mental. Estos ejercicios no estĆ”n destinados Ćŗnicamente a personas con daƱo cerebral o trastornos neurológicos. Cualquier persona puede beneficiarse de ellos para mejorar su memoria, su capacidad de concentración o su agilidad mental. Incorporarlos a la rutina diaria puede contribuir significativamente al bienestar psicológico y al mantenimiento de la salud cognitiva a lo largo de la vida. ĀæQuĆ© es la neuropsicologĆ­a? La neuropsicologĆ­a es una disciplina que estudia la relación entre el cerebro y la conducta. Analiza cómo las diferentes estructuras cerebrales influyen en procesos como el pensamiento, la memoria, las emociones, el lenguaje o la toma de decisiones. Cuando alguna de estas funciones se ve alterada —ya sea por estrĆ©s, envejecimiento, lesiones cerebrales o trastornos psicológicos— los ejercicios neuropsicológicos pueden ayudar a estimular y reforzar las capacidades cognitivas. El objetivo principal de este tipo de actividades es estimular el cerebro para mejorar su funcionamiento, favoreciendo la llamada plasticidad cerebral, es decir, la capacidad que tiene el cerebro para reorganizarse y crear nuevas conexiones neuronales. ĀæQuĆ© funciones cognitivas se pueden entrenar? Los ejercicios neuropsicológicos suelen diseƱarse para estimular distintas funciones mentales: Memoria Es la capacidad para almacenar y recuperar información. Existen distintos tipos de memoria: memoria inmediata, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo. Atención Permite concentrarse en una tarea concreta durante un tiempo determinado. Es fundamental para el aprendizaje y el rendimiento diario. Funciones ejecutivas Incluyen habilidades como planificar, organizar, resolver problemas, tomar decisiones o controlar impulsos. Lenguaje Se refiere a la capacidad para comprender y expresar información verbal o escrita. Velocidad de procesamiento Es la rapidez con la que el cerebro procesa la información y responde a los estĆ­mulos. Trabajar estas funciones de forma regular ayuda a mantener el cerebro activo y flexible. Beneficios de los ejercicios neuropsicológicos Incorporar actividades que estimulen el cerebro puede aportar mĆŗltiples beneficios tanto a nivel cognitivo como emocional: 1. Mejora de la memoriaRealizar ejercicios que impliquen recordar información fortalece las conexiones neuronales relacionadas con el almacenamiento y recuperación de recuerdos. 2. Mayor capacidad de concentraciónEntrenar la atención permite reducir distracciones y mejorar el rendimiento en tareas diarias. 3. Estimulación de la creatividadMuchas actividades cognitivas requieren pensar de forma diferente, lo que fomenta la flexibilidad mental. 4. Prevención del deterioro cognitivoMantener el cerebro activo puede ayudar a retrasar el envejecimiento cognitivo. 5. Aumento de la autoestimaSuperar retos mentales y observar progresos en la memoria o la concentración genera una sensación positiva de logro. 6. Mejora del bienestar emocionalEl entrenamiento cognitivo tambiĆ©n contribuye a reducir el estrĆ©s y aumentar la sensación de control sobre nuestras capacidades mentales. Ejercicios neuropsicológicos que puedes practicar en casa Existen mĆŗltiples actividades que ayudan a estimular el cerebro y que pueden realizarse fĆ”cilmente en la vida cotidiana. 1. Ejercicio de memoria visual Observa una imagen durante unos 30 segundos. DespuĆ©s retĆ­rala e intenta recordar todos los detalles posibles: colores, objetos, posiciones o elementos del entorno. Este ejercicio ayuda a mejorar la memoria visual y la capacidad de observación. 2. Listas de palabras Pide a alguien que te diga entre 5 y 10 palabras o escrĆ­belas en un papel. LĆ©elas durante un minuto y luego intenta recordarlas sin mirar. Para aumentar la dificultad, intenta recordarlas en el mismo orden o agrupĆ”ndolas por categorĆ­as. 3. Cambiar rutinas diarias Realizar acciones cotidianas de forma diferente obliga al cerebro a crear nuevas conexiones neuronales. Por ejemplo: Cepillarte los dientes con la mano no dominante Cambiar el camino habitual al trabajo Vestirte siguiendo un orden diferente Estos pequeƱos cambios estimulan la flexibilidad mental. 4. Juegos de lógica Los juegos mentales son excelentes herramientas de estimulación cognitiva. Algunos ejemplos son: Sudoku Crucigramas Sopas de letras Juegos de estrategia Rompecabezas Estas actividades estimulan la memoria, la atención y la resolución de problemas. 5. Asociación de palabras Elige una palabra y trata de pensar en todas las palabras relacionadas que se te ocurran en un minuto. Por ejemplo, si la palabra es ā€œmarā€, podrĆ­as asociar: playa, arena, barco, ola, pescador, puerto… Este ejercicio mejora la fluidez verbal y la agilidad mental. 6. Narrar historias Observa una imagen o una escena cotidiana e inventa una historia sobre lo que estĆ” sucediendo. Esta actividad estimula: creatividad memoria lenguaje capacidad narrativa 7. Ejercicios de atención plena Las prĆ”cticas de mindfulness tambiĆ©n ayudan a mejorar la atención y la conciencia del momento presente. Un ejercicio sencillo consiste en observar durante unos minutos todo lo que ocurre a tu alrededor: sonidos, colores, olores o sensaciones fĆ­sicas. Esto entrena la capacidad de concentración y reduce la dispersión mental. La importancia de la constancia Para que los ejercicios neuropsicológicos tengan efecto es importante practicarlos con cierta regularidad. No es necesario dedicar muchas horas al dĆ­a: entre 10 y 20 minutos diarios pueden ser suficientes para mantener el cerebro activo. AdemĆ”s, es recomendable variar las actividades para estimular diferentes Ć”reas cognitivas y evitar que el cerebro se acostumbre a un solo tipo de ejercicio. Un cerebro activo es un cerebro saludable El cerebro posee una extraordinaria capacidad de adaptación y aprendizaje a lo largo de toda la vida. Mantenerlo estimulado mediante ejercicios neuropsicológicos no solo mejora habilidades como la memoria o la atención, sino que tambiĆ©n favorece un mayor bienestar mental. En un mundo lleno de estĆ­mulos, distracciones y estrĆ©s, dedicar unos minutos al dĆ­a a entrenar nuestra mente puede convertirse en una herramienta sencilla pero muy valiosa para cuidar nuestra salud mental.

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¿Cómo recuperar el control cuando tu mente y tu cuerpo no estÔn en sintonía?

Sentirse desconectado de uno mismo es una experiencia comĆŗn que muchas personas atraviesan en diferentes momentos de su vida. Esta sensación puede manifestarse como una especie de vacĆ­o interno, confusión, o incluso una especie de ā€œdesdoblamientoā€ en el que parece que estĆ”s observando tu vida desde afuera, sin poder influir en ella. Esta desconexión puede estar relacionada con el estrĆ©s, la ansiedad, el trauma, el agotamiento emocional o trastornos como la depresión o los trastornos disociativos. Cuando te sientes desconectado de ti mismo, recuperar el control puede parecer un desafĆ­o enorme. Sin embargo, existen diversas estrategias que pueden ayudarte a reencontrarte contigo, a reconectar con tus emociones y sensaciones, y a recuperar tu bienestar emocional. A continuación, te presentamos un conjunto de herramientas prĆ”cticas para acompaƱarte en este proceso. Reconocer y aceptar la desconexión El primer paso para recuperar el control es reconocer que estĆ”s atravesando un momento de desconexión. Muchas veces, la resistencia o negación frente a esta sensación solo genera mĆ”s malestar. Aceptar que te sientes asĆ­, sin juzgarte ni culparte, es fundamental para empezar a sanar. Ejercicio prĆ”ctico: Tómate un momento para escribir cómo te sientes, sin filtros ni crĆ­ticas. Describe esa desconexión, quĆ© emociones o sensaciones aparecen. Esto ayuda a hacer consciente lo que ocurre internamente. Anclaje al presente: tĆ©cnicas de mindfulness y atención plena La desconexión suele estar relacionada con perder el contacto con el presente. El mindfulness o atención plena es una herramienta muy Ćŗtil para ā€œanclarseā€ en el aquĆ­ y ahora. Respiración consciente: Cierra los ojos y enfoca tu atención en la respiración, notando el aire que entra y sale de tus pulmones. Hazlo durante 5 minutos, repitiendo tantas veces como necesites. Escaneo corporal: Conecta con las sensaciones de tu cuerpo, desde los pies hasta la cabeza, prestando atención a las Ć”reas de tensión o comodidad. Estas prĆ”cticas ayudan a reencontrar la sensación de estar vivo y presente, disminuyendo la sensación de irrealidad o separación. Movilización fĆ­sica para conectar cuerpo y mente El cuerpo es un puente fundamental para reconectar con uno mismo. El movimiento, el ejercicio fĆ­sico o simplemente el contacto corporal pueden reactivar esa conexión. Ejercicio fĆ­sico: Caminar al aire libre, practicar yoga, bailar o estirarte suavemente puede ayudarte a sentir tu cuerpo y tus emociones de forma mĆ”s directa. Contacto con la naturaleza: Estar en contacto con la naturaleza, tocar la tierra, escuchar los sonidos naturales, puede ser una experiencia profundamente reconfortante. Expresión emocional y creatividad Expresar lo que sientes a travĆ©s del arte, la escritura, la mĆŗsica o cualquier otra forma creativa puede ser una vĆ­a poderosa para reconectar con tus emociones y tu esencia. Diario emocional: Escribir sobre tus pensamientos y sentimientos sin censura es un ejercicio liberador. Arte terapĆ©utico: Dibuja, pinta o crea sin preocuparte por el resultado. Lo importante es dejar salir lo que hay dentro. Establecer rutinas y lĆ­mites saludables La desconexión tambiĆ©n puede venir de sentirse desbordado o perdido ante el caos externo e interno. Establecer rutinas claras y cuidar tus lĆ­mites personales puede ayudarte a recuperar un sentido de control. Horarios regulares: Intentar mantener horarios para dormir, comer y realizar actividades cotidianas. Decir no: Aprender a poner lĆ­mites a lo que no te hace bien, ya sea en el trabajo, la familia o las relaciones sociales. Buscar apoyo y conexión social Sentirse acompaƱado es clave para superar la desconexión. Compartir tu experiencia con personas de confianza, familiares, amigos o profesionales de la salud mental puede hacer la diferencia. Terapia psicológica: Un psicólogo puede ayudarte a entender y gestionar la desconexión, especialmente si estĆ” relacionada con traumas o trastornos. Grupos de apoyo: Participar en grupos donde otras personas comparten experiencias similares puede brindar un sentido de pertenencia. Practicar la autocompasión En momentos de desconexión, es comĆŗn que aparezcan sentimientos de culpa, frustración o autoexigencia. Practicar la autocompasión implica ser amable contigo mismo y reconocer que es humano atravesar dificultades. Frases de autocuidado: Repetir frases como ā€œEstoy haciendo lo mejor que puedoā€ o ā€œMerezco cuidar de mĆ­ā€ puede ayudarte a crear un diĆ”logo interno positivo. Evitar la autocrĆ­tica: Observa tus pensamientos negativos y reemplĆ”zalos por otros mĆ”s constructivos. TĆ©cnicas especĆ­ficas para la desconexión disociativa Si la desconexión se presenta en forma de episodios disociativos, como sentir que tu cuerpo no es real, pĆ©rdida de memoria o separación emocional, existen tĆ©cnicas concretas para ā€œanclarā€ la conciencia. TĆ©cnica del 5-4-3-2-1: Observa y nombra 5 cosas que ves, 4 que puedes tocar, 3 que puedes oĆ­r, 2 que puedes oler y 1 que puedes saborear. Esto ayuda a activar los sentidos y volver al presente. Contacto fĆ­sico: Sostener un objeto frĆ­o o caliente puede ayudar a reactivar la sensación corporal. Conclusión Sentirse desconectado de uno mismo puede ser una experiencia angustiante, pero con paciencia y las estrategias adecuadas, es posible recuperar el control y reencontrar el bienestar. La clave estĆ” en ser amable contigo mismo, buscar apoyo y aplicar poco a poco las tĆ©cnicas que mejor se adapten a ti. Cada pequeƱo paso es un avance hacia la reconexión contigo y con tu vida. Si esta sensación persiste o afecta tu dĆ­a a dĆ­a, es importante consultar con un profesional de salud mental que pueda acompaƱarte y brindarte el tratamiento adecuado.  

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¿Cómo afectan los videojuegos al cerebro de tu hijo?

En la era digital, los juegos en dispositivos electrónicos se han convertido en una parte fundamental del entretenimiento infantil. Desde tabletas y telĆ©fonos hasta consolas y computadoras, los niƱos dedican gran parte de su tiempo a interactuar con juegos digitales. Pero, Āæcómo afectan realmente estos juegos al desarrollo cerebral de los mĆ”s pequeƱos? ĀæPueden ser una herramienta educativa o, por el contrario, un riesgo para su crecimiento cognitivo y emocional? Beneficios de los juegos digitales en el desarrollo cerebral Cuando se eligen y usan adecuadamente, los juegos digitales pueden potenciar habilidades cognitivas importantes en los niƱos, tales como: Mejora de la atención y concentración Muchos juegos requieren que los niƱos se enfoquen en objetivos especĆ­ficos, identifiquen patrones o tomen decisiones rĆ”pidas, lo que fortalece la capacidad de atención sostenida y el control de impulsos. Desarrollo de habilidades visuoespaciales Los juegos que involucran mapas, laberintos o construcción en 3D ayudan a mejorar la percepción espacial, la orientación y la memoria visual. Fomento del pensamiento crĆ­tico y la resolución de problemas Juegos que plantean desafĆ­os o rompecabezas motivan a los niƱos a planificar estrategias, anticipar consecuencias y encontrar soluciones creativas. Incremento en la coordinación motora Los juegos que requieren movimientos precisos o rĆ”pidos con los dedos contribuyen al desarrollo de la motricidad fina y la coordinación ojo-mano. EstĆ­mulo del aprendizaje y la curiosidad Juegos educativos diseƱados especĆ­ficamente para enseƱar matemĆ”ticas, idiomas o ciencias pueden complementar la educación formal de forma atractiva y lĆŗdica. Riesgos y efectos negativos de los juegos digitales Aunque los beneficios son notables, no todos los juegos ni la forma en que se usan son positivos para los niƱos. Algunos riesgos asociados incluyen: Exposición a contenidos inapropiados Juegos con violencia, lenguaje ofensivo o temas poco adecuados pueden influir negativamente en el comportamiento y las emociones infantiles. Sedentarismo y problemas fĆ­sicos El exceso de tiempo frente a pantallas estĆ” vinculado a falta de actividad fĆ­sica, problemas de postura, fatiga visual y trastornos del sueƱo. Dificultades en las habilidades sociales El uso excesivo de juegos digitales puede limitar las interacciones cara a cara, afectando la capacidad de los niƱos para desarrollar empatĆ­a, comunicación y trabajo en equipo. Sobrecarga sensorial y estrĆ©s Juegos con estĆ­mulos muy intensos, luces parpadeantes y sonidos estridentes pueden generar ansiedad, irritabilidad y sobrecarga en el sistema nervioso. Riesgo de adicción Algunos juegos estĆ”n diseƱados para ser altamente adictivos, lo que puede llevar a conductas compulsivas y afectar el equilibrio entre el juego y otras actividades saludables. Consejos para un uso saludable de los juegos digitales Para aprovechar las ventajas y minimizar los riesgos, es importante que padres y educadores tomen medidas conscientes: Seleccionar juegos adecuados para la edad y con contenido positivo y educativo. Limitar el tiempo de pantalla, siguiendo las recomendaciones de especialistas (generalmente no mĆ”s de 1-2 horas diarias para niƱos). Fomentar pausas y actividad fĆ­sica durante y despuĆ©s del tiempo de juego. Participar en el juego junto a los niƱos, para acompaƱar su experiencia y fomentar el diĆ”logo. Promover variedad en las actividades, equilibrando el tiempo digital con juegos al aire libre, lectura y socialización. Conclusión Los juegos digitales, bien gestionados, pueden ser aliados valiosos para el desarrollo cerebral de los niƱos, estimulando su aprendizaje y habilidades cognitivas. Sin embargo, el uso inadecuado o excesivo puede acarrear consecuencias negativas que conviene evitar con una supervisión responsable. La clave estĆ” en el equilibrio, la calidad de los contenidos y la participación activa de los adultos en el mundo digital de los mĆ”s pequeƱos.  

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¿TDAH o solo distracción?

El Trastorno por DĆ©ficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición que afecta tanto a niƱos como a adultos, caracterizĆ”ndose por dificultades en la concentración, la impulsividad y la hiperactividad. Aunque es mĆ”s conocido en niƱos, muchos adultos tambiĆ©n pueden tener TDAH sin haber sido diagnosticados previamente. Si te preguntas si podrĆ­as tener TDAH, hay varios test y cuestionarios que pueden ayudarte a entender mejor tus sĆ­ntomas y a determinar si debes buscar una evaluación profesional. ĀæQuĆ© Es el TDAH? El TDAH es un trastorno neurobiológico que se manifiesta principalmente a travĆ©s de dificultades para concentrarse, controlar impulsos y, en algunos casos, mantener la calma. Las personas con TDAH pueden experimentar olvidos frecuentes, inestabilidad emocional, desorganización y dificultad para seguir instrucciones. Aunque se asocia comĆŗnmente con niƱos, los adultos tambiĆ©n pueden experimentar los mismos sĆ­ntomas, lo que puede afectar su vida profesional y personal. ĀæPor QuĆ© Es Importante Realizar un Test para TDAH? Realizar un test para evaluar si tienes TDAH es una herramienta Ćŗtil para comprender mejor tus comportamientos y cómo estos impactan tu vida diaria. Sin embargo, es importante recordar que los test no son diagnósticos definitivos. Si el resultado sugiere que podrĆ­as tener TDAH, es fundamental acudir a un profesional de la salud, como un psicólogo o psiquiatra, para obtener un diagnóstico oficial. Test Comunes para Evaluar el TDAH Existen varios cuestionarios y test validados que pueden ayudar a identificar sĆ­ntomas comunes del TDAH. A continuación, te presentamos algunos de los mĆ”s utilizados: Cuestionario de Autoinforme de Conners Este es uno de los test mĆ”s utilizados tanto para niƱos como para adultos. El Cuestionario de Conners consta de una serie de preguntas sobre los comportamientos del individuo, la atención, la impulsividad y la hiperactividad. EstĆ” diseƱado para ayudar a los profesionales a evaluar si los sĆ­ntomas son consistentes con el TDAH. Test de Atención de la Universidad de Vanderbilt Este test se utiliza principalmente en niƱos, pero tambiĆ©n puede ser Ćŗtil para adultos que sospechan tener TDAH. El cuestionario incluye una serie de preguntas que examinan la capacidad de concentración, la impulsividad y otros aspectos relacionados con el TDAH. Escala de Evaluación de TDAH para Adultos (ASRS) El ASRS es una herramienta especĆ­ficamente diseƱada para evaluar los sĆ­ntomas del TDAH en adultos. EstĆ” compuesto por preguntas centradas en la atención, la organización, la impulsividad y la gestión emocional. El ASRS tiene la ventaja de ser mĆ”s accesible para quienes no fueron diagnosticados en la infancia. Cuestionario de Evaluación de TDAH de Brown Este test estĆ” orientado a adultos y se enfoca en los problemas relacionados con la memoria de trabajo, la organización y el control de impulsos. Es muy Ćŗtil para personas que tienen dificultades a nivel laboral o social debido a los sĆ­ntomas de TDAH. Inventario de TDAH para Adultos de Wender Este inventario estĆ” diseƱado para evaluar si los sĆ­ntomas del TDAH en la infancia persisten en la adultez. A travĆ©s de preguntas que exploran los recuerdos de la infancia y los sĆ­ntomas actuales, este test ayuda a identificar patrones persistentes que podrĆ­an ser indicativos de TDAH. ĀæCómo Interpretar los Resultados de un Test para TDAH? Es importante tener en cuenta que los resultados de un test son solo una parte del proceso diagnóstico. Aunque un test pueda indicar que tienes sĆ­ntomas compatibles con el TDAH, se necesita una evaluación clĆ­nica completa para confirmar el diagnóstico. Los profesionales de la salud utilizan una combinación de entrevistas, pruebas psicológicas y anĆ”lisis de antecedentes mĆ©dicos para realizar un diagnóstico adecuado. ĀæQuĆ© Hacer DespuĆ©s de Realizar un Test? Si los resultados de un test sugieren que podrĆ­as tener TDAH, el siguiente paso es consultar a un mĆ©dico especializado. El diagnóstico de TDAH se basa en una evaluación completa y en la consideración de los sĆ­ntomas desde la infancia. Un profesional de la salud podrĆ” ofrecerte un plan de tratamiento que puede incluir terapia cognitivo-conductual, medicamentos o estrategias de manejo personal. Conclusión Si sospechas que puedes tener TDAH, realizar un test es un primer paso valioso para comprender mejor tu situación. Sin embargo, recuerda que solo un profesional de la salud puede realizar un diagnóstico oficial. Si los sĆ­ntomas del TDAH estĆ”n afectando tu vida diaria, buscar ayuda es esencial para mejorar tu calidad de vida y gestionar los sĆ­ntomas de manera efectiva. ĀæHas hecho alguna vez un test de TDAH? ĀæQuĆ© te pareció? Ā”Nos encantarĆ­a conocer tu experiencia!  

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¿CuÔles son los beneficios de la atención plena?

ĀæCómo actĆŗa mindfulness? Hƶlzel et al (2011) proponen una serie de mecanismos de acción distintos e interactivos para dar respuesta a esta pregunta. A partir de la propuesta teórica de Hƶlzel, se procede a profundizar en cada uno de estos conceptos, vinculĆ”ndolos a la prĆ”ctica de mindfulness y a nuestro dĆ­a a dĆ­a. Regulación de la atención. Modelo de instrucción. Mantenimiento de la atención en un objeto seleccionado, cada vez que se produzca una distracción, la atención regresa al objeto Ɓreas del cerebro asociadas. Córtex cingulado anterior Conciencia del cuerpo Modelo de instrucción. La atención generalmente es un objeto de la experiencia interna: experiencias sensoriales de la respiración u otras sensaciones corporales Ɓreas del cerebro asociadas. ƍnsula. Intersección temporoparietal Regulación de las emociones Reevaluación. Acercamiento a las reacciones emocionales de forma diferente a la habitual: sin juicio y con aceptación. Ɓrea del cerebro asociada. Córtex pre frontal dorsal Exposición y extinción y re consolidación. Exposición de uno mismo a aquello que estĆ” presente en el campo de conciencia: permitirse a uno mismo ser objeto, abstenerse a las reacciones internas. Ɓrea del cerebro asociada: córtex pre frontal ventromedial. AmĆ­gdala. Hipocampo. Cambios en la perspectiva del self o de uno mismo. Modelo de instrucción. Desapego de la identificación con una imagen estĆ”tica de uno mismo Ɓrea del cerebro asociada. Córtex prefrontal medial. Córtex cingulado posterior. ƍnsula. Intersección temporoparietal. Regulación de la atención En la prĆ”ctica de la meditación se invita a que el alumno focalice su atención en un estimulo (objeto de meditación), que puede ser una imagen, sonido, sensación corporal, propia respiración. Es normal que el alumno pierda su atención en determinados momentos y que le surjan pensamientos de todo tipo. En estos casos, se le entrena a redirigir su atención hacia el punto de anclaje seleccionado; asĆ­ tantas veces como sea necesario, manteniendo una actitud amable hacia Ć©l mismo y considerando las distracciones como ocasiones extraordinarias para regresar y practicar la atención plena. A pesar de que esta tarea puede parecer sencilla, la prĆ”ctica de reorientar continuamente la atención a este momento y estar abierto a la experiencia es muy laboriosa, al menos al principio. En nuestra vida diaria, nuestra mente se halla continuamente deambulando entre el pasado y el futuro (ejemplo: tengo que hacer, le voy a decir que, quĆ© feliz era cuando, etc.) entre pensamientos que no tienen entidad y que ademĆ”s se caracterizan por ser muy repetitivos. El hecho de dirigir la atención a cualquier objeto de meditación que conecte con el momento presente puede ayudar a detener la cascada de pensamientos que va generĆ”ndose Conciencia del cuerpo Mindfulness nos ayuda a salir del espacio cerrado de nuestra mente y nos invita a contemplar y a experimentar el cuerpo, a travĆ©s de diversas prĆ”cticas que preservan y amplĆ­an el sentido de lo fĆ­sico. La conciencia corporal ha sido descuidada en muchas escuelas. La educación fĆ­sica ha asumido el papel de atender al cuerpo, mientras que el resto de las asignaturas se han ocupado de atender a la mente, cuando lo corporal y lo mental deberĆ­a desarrollarse conjuntamente, Diversos autores han propuesto redimensionar la importancia de lo corporal en todo acto educativo, con independencia del Ć”rea de conocimiento. La realización de prĆ”cticas de mindfulness puede contribuir a que el alumnoĀ  tome conciencia de sĆ­ mismo y se asuma como totalidad. Estas prĆ”cticas pueden ser integradas en diversas asignaturas. Regulación de las emociones Reevaluación. Algo cambia en el niƱo y en su relación con el medio que lo rodea cuando cierra los ojos para meditar. El alumno se sitĆŗa en el espacio externo e interno que le acogerĆ” durante los próximos minutos; en ellos permanecerĆ” abierto a todo cuanto surja, con curiosidad, respeto y aceptación, sin tratar de juzgar ni modificar la propia experiencia. Esta actitud es fundamental en el alumno para el mejor afrontamiento de sus reacciones emocionales, ya que le aleja del habito de modificarlas o suprimirlas y le acerca a reconocerlas como validas. Exposición, extinción y re consolidación. Cuando el alumno medita, se hace consciente de los fenómenos mentales que surgen durante la prĆ”ctica, toma nota y los deja pasar; los observa, sin reaccionar a ellos. Nhat Hanh (2015) nos enseƱa que la aparición de emociones fuertes en nuestro interior se asemeja a una tormenta que sopla contra un Ć”rbol. Cuando la tormenta sopla, podemos llevar nuestra atención a la respiración o a las sensaciones corporales que son estables como el tronco de un Ć”rbol enraizado en la tierra y desde ahĆ­ observar la tormenta sin permitir que nos arrastre. Cambios en la perspectiva del self Los cambios en la perspectiva del self o uno mismo son el Ćŗltimo mecanismo de actuación que propone Hƶlzel et al (2011). El concepto del self incluye nuestras autorrepresentaciones, que conforman una idea estructurada de cómo somos. Mantener un modelo fijo de nosotros mismos condiciona nuestra experiencia, nuestra interacción con el mundo y nuestra forma de ver a los demĆ”s. A menudo solemos actuar de las siguientes formas: Nos acercamos continuamente a lo que nos gusta y rechazamos y evitamos lo que nos disgusta, limitando en gran medida nuestros movimientos Cuando el comportamiento que realizamos no se ajusta a nuestra perspectiva del self se genera una disonancia entre lo que hemos hecho y lo que consideramos que deberĆ­amos haber hecho segĆŗn lo que somos y experimentamos un gran malestar Sesgamos la realidad dotĆ”ndola de nuestras propias interpretaciones, perdiendo asĆ­ una enorme cantidad de matices que solo proporciona la experiencia ā€œdesnudaā€ Desde la superioridad de nuestro modelo de ser, juzgamos a todas las personas que se comportan de manera diferente a Ć©ste, desaprovechando asĆ­ las diferentes perspectivas y oportunidades que pueden ofrecernos La prĆ”ctica de mindfulness favorece el cuestionamiento del modelo de self que hemos creado, ayudando a que nos desidentifiquemos de los contenidos de nuestra conciencia (somos mĆ”s que esa voz que no cesa de hablar en nuestro interior). Debilitar el yo puede producirnos vĆ©rtigo, pero ofrece una gran libertad.   (Información extraĆ­da de Bienestar emocional y mindfulness en

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¿Qué Es el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)?

Bajo el concepto de trastorno de dĆ©ficit de atención/hiperactividad (TDAH) se pretende agrupar un conjunto de disfunciones cognitivas que dan lugar a un agregado de conductas consensuadas por expertos como problemas de atención y problemas de la hiperactividad-impulsividad. El TDAH, al igual que el resto de trastornos del neurodesarrollo, es un constructo consensuado, que pretende delimitar un patrón cognitivo-conductual, heterogĆ©neo pero identificable, al que se le supone una identidad genĆ©tica y neurofuncional. La elevada prevalencia de este trastorno y la enorme repercusión escolar y adaptativa, han conducido a que en la Ćŗltima dĆ©cada haya alcanzado una gran resonancia, no solo en Ć”mbitos cientĆ­ficos especializados, sino tambiĆ©n en medios de comunicación y en entornos con orientaciones profesionales no siempre ubicadas en el marco de la medicina basada en la evidencia. Es por ello que existe una ingente información, pero tambiĆ©n desinformación, al alcance de todos los ciudadanos. Por lo tanto, no sorprende que el TDAH trascienda Ć”mbitos cientĆ­ficos y que se cuestione o defina su naturaleza desde posturas puramente ideológicas. El TDAH hace referencia a personas inatentas, despistadas, impulsivas, poco eficientes en tareas que requieren capacidades organizativas, inconstantes y, en definitiva, poco eficientes en las demandas generadas en el colegio, en la vida laboral y en la vida social. El TDAH pretende dar una explicación neurocognitiva al fracaso derivado de una falta de eficiencia en los mecanismos que rigen aprendizajes y adaptabilidad al entorno social. Puesto que estas personas han existido siempre, ya se identificaron mĆ©dicamente a principios del siglo XVIII, a partir de Sir Alexader Crichton, quien bajo la denominación ā€œinquietud mentalā€ ya describió en su libro Una indagación sobre la naturaleza y el origen del desajuste mental, publicado en 1798, lo que actualmente se denomina TDAH inatento. Crichton afirmaba hace mĆ”s de dos siglos: ā€œLa incapacidad para atender con el suficiente grado de constancia hacia un objeto casi siempre proviene de una sensibilidad patológica de los nervios, por cuyo motivo esta capacidad se halla constantemente desplazada de una impresión a otra. Su origen tanto puede ser de nacimiento como ser el resultado de enfermedades accidentalesā€. La terminologĆ­a aplicada a lo que actualmente denominamos TDAH ha variado a lo largo del tiempo, lo cual indica la dificultad para establecer unos lĆ­mites entre este y otros trastornos. Por ello, el TDAH o algo parecido, ha recibido diferentes denominaciones: daƱo cerebral mĆ­nimo, disfunción cerebral mĆ­nima, discapacidad del aprendizaje y de la conducta, hiperactividad, reacción hipercinĆ©tica de la infancia, trastorno de dĆ©ficit de atención con o sin hiperactividad y el trastorno de dĆ©ficit de atención. El termino DAMP (dĆ©ficit de atención, del control motor y de la percepción) propuesto por Gillberg y usado en paĆ­ses nórdicos, hace referencia a un concepto muy próximo al TDAH. El TDAH viene definido por la coincidencia de los sĆ­ntomas derivados de una baja capacidad atencional, de una falta de control de la impulsividad y de una manifiesta inquietud. Tanto el Manual diagnóstico y estadĆ­stico de los trastornos mentales DSM-IV-TR como la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE 10 partes de las mismas manifestaciones como base conceptual del trastorno: sin embargo, existen importantes diferencias en el modo de agrupar e interpretar los sĆ­ntomas usados como criterios diagnósticos. La CIE 10 si bien recoge los mismos sĆ­ntomas del DSM-IV-TR, difiere en los siguientes aspectos: La CIE-10 en lugar de TDAH, utiliza la denominación ā€œtrastorno hipercinĆ©ticoā€ El ā€œsĆ­ntoma a menudo habla en excesoā€ ubicado en el DSM-IV-TR como sĆ­ntoma de hiperactividad, la CIE-10 lo considera sĆ­ntoma de impulsividad SegĆŗn el DSM-IV-TR ā€œalgĆŗn sĆ­ntomaā€ se debe iniciar antes de los 7 aƱos mientras que la CIE-10 exige que todos los sĆ­ntomas requeridos se inicien antes de los 7 aƱos. SegĆŗn el DSM-IV-TR algunos criterios deben cumplirse en mĆ”s de una situación (por ejemplo, en casa y en el colegio), en cambio CIE-10 exige que se cumplan en mĆ”s de una situación (por ejemplo, en casa y en el colegio) El DSM-IV-TR exige para el diagnostico seis criterios de inatención y/o seis criterios de hiperactividad-impulsividad mientras que el diagnostico de tratamiento hipercinĆ©tico requiere seis criterios de inatención mĆ”s tres criterios de hiperactividad mĆ”s un criterio de impulsividad. En realidad, el trastorno hipercinĆ©tico de la CIE-10 puede considerarse como una forma grave de TDAH, puesto que exige un mayor nĆŗmero de sĆ­ntomas. En el DSM-IV-TR los sĆ­ntomas no deben coincidir con un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no pueden verse mejor explicados por otro trastorno mental (depresión, trastorno bipolar, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o trastorno de personalidad). En la CIE-10 el trastorno hipercinĆ©tico ā€œno debe diagnosticarseā€ si se cumplen los criterios de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, depresión, trastorno bipolar o trastorno de personalidad. Ello implica que la CIE-10 a diferencia del DSM-IV-TR, no acepta la comorbilidad con otros trastornos, como depresión, trastorno bipolar, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o trastorno de personalidad. (Información extraĆ­da de Trastornos del neurodesarrollo / editores, Josep Artigas-Pallarés, Juan Narbona, 2011)

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¿Qué beneficios obtienes de practicar mindfulness?

Todo lo que hacemos los seres humanos tiene una motivación, una razón de ser. A veces las motivaciones son inconscientes; en otras ocasiones nos auto engañamos porque las verdaderas razones de nuestros actos nos parecen inadecuadas y, en otros casos, los menos realmente conocemos el verdadero motivo de por qué actuamos. En el momento en que empezamos nuestra prÔctica de mindfulness también tenemos una motivación. Algunas de las motivaciones mÔs frecuentes para empezar a practicar mindfulness Ser mÔs felices Tener mayor bienestar psicológico Alcanzar una mejor concentración Controlar las emociones Tener mÔs paz interior No tener pensamientos Tener mejor salud Tener menos estrés Un ejercicio habitual en los cursos de introducción a mindfulness, aparte de preguntar por la motivación, es pedir a los participantes que observen los tres primeros minutos de su prÔctica. La idea es responderse cada uno a la pregunta ¿cómo quiero que sea mi meditación? ¿Qué espero de ella? El problema de la motivación en mindfulness Hay dos grandes formas de funcionar a nivel mental: el modo hacer y el modo ser. El modo hacer es el que estamos acostumbrados a utilizar siempre y se caracteriza por tener un objetivo, algo que ganar o solucionar. Estamos acostumbrados a manipular la realidad, a modificarla, para alcanzar nuestras expectativas y objetivos. Con mindfulness se hace lo mismo: según nuestras expectativas, manipular el proceso meditativo para alcanzar lo que queremos. Así, en las prÔcticas intentaremos buscar la paz, el bienestar, la felicidad o el control de emociones y pensamientos. Sin embargo, por definición, mindfulness constituye el modo ser, que se caracteriza por no tener un objetivo. No queremos que el mundo o nuestra mente sean o funcionen de una forma particular. Solo queremos experimentar lo que son, de forma natural, sin artificio ni construcción mental. Por eso, las expectativas distorsionan la realidad y la manipulan y, por tanto, es importante no tener una motivación especial durante las prÔcticas de mindfulness, simplemente se debe estar abierto a la prÔctica. Es una aparente paradoja: para que las prÔcticas de mindfulness sean beneficiosas, no debe haber expectativas o buscarse nada especial en cada una de ellas. La explicación es que, si alguien busca algo concreto o tiene un objetivo especial en la prÔctica, ya no estÔ practicando mindfulness, es decir, ya no estÔ presente en la experiencia con apertura y curiosidad La actitud correcta en mindfulness ¿CuÔl es la actitud correcta para practicar mindfulness? Es decir, ¿cuÔles deben ser nuestras expectativas? No esperar nada. Este aspecto es uno de los mÔs importantes en la tradición budista y se denomina, en japonés, mushotoku. No debemos tener una expectativa concreta. Debemos despojarnos de nuestras imÔgenes, representaciones y nuestras interpretaciones porque no son la realidad. En la meditación queremos descubrir la realidad tal y como es, no como quisiéramos que fuese. Dado que la meditación es un proceso de observación participativa, nuestras expectativas modifican la realidad, por lo que si tenemos una expectativa clara de cómo queremos que sea nuestra meditación, la estaremos distorsionando. No pensar/no juzgar. Libérate del pensamiento conceptual porque nuestros pensamientos no son la realidad. La realidad es experiencia pura, directa, sin palabras. Los conceptos y razonamientos no son mÔs que obstÔculos en el camino. Si aparecen juicios del tipo bueno/malo, me gusta/no me gusta, la prÔctica fue buena o mala, es que ha aparecido el pensamiento conceptual. Aceptar/no rechazar. Todo lo que aparece en la mente estÔ bien. Acepta tus pensamientos y emociones, por desagradables, negativos o vergonzantes que parezcan. No te juzgues ni te critiques por tener tales pensamientos o por los fracasos que hayas tenido en la vida, y que aparecerÔn en la meditación. Aunque tú también eres esos pensamientos y emociones negativas, no eres solo eso, sino mucho mÔs. Tu vida es un presente continuo y cualquier cosa que te haya ocurrido en el presente, si practicas mindfulness, no tiene por qué condicionar tu futuro. No forzar. No tienes que forzar nada en la meditación, no hay que esforzarse. No debe haber violencia ni rudeza. El esfuerzo debe ser perseverante pero relajado y amable No resistencia/soltar. No rechaces nada que aparezca en la mente (sobre todo eventos negativos), pero tampoco te aferres a ello (a los positivos). Son las dos caras de la misma moneda. Si te aferras a lo positivo tenderÔs a rechazar lo negativo ya que, desde en el momento en que hay juicio, surge el apego o el rechazo. Fluye con todo lo que ocurre en la mente, surfeando los fenómenos mentales sin dejarte atrapar por ellos. Pese a lo que podría parecer, dejar de aferrarnos a lo positivo suele ser mÔs difícil que dejar de rechazar lo negativo. Actitud amable hacia uno mismo. Uno de los elementos clave de mindfulness es la actitud de compasión y de amabilidad que debemos mantener hacia nosotros mismos. No debemos enfadarnos por perder la concentración o porque aparezca cualquier tipo de pensamiento o emoción. En las tradiciones orientales se compara la mente a un mono o a un niño pequeño. ¿Quién se enfadaría con un mono pequeño o un niño pequeño por sus travesuras? Esto es así porque en un principio no son responsables de sus actos. Tampoco la mente es responsable. Pensar continuamente es su naturaleza. Mente de principiante. Tendríamos que poder experimentar cada nueva situación o relación interpersonal como si fuese la primera vez que la vivimos, libre del recuerdo de nuestros estereotipos y prejuicios, consecuencia de nuestras experiencias previas, que nos impiden ver la realidad tal cual es. Así, cada prÔctica de mindfulness es, en verdad, una nueva experiencia, y hay que estar abierto y con curiosidad, ante todo. Paciencia. Los estudios dicen que una prÔctica constante de unos 20-30 minutos al día empieza a producir cambios psicológicos significativos a las 8-12 semanas. Sin embargo, no debemos tener prisa. Las cosas importantes en la vida solo se consiguen de forma gradual. Los beneficios del mindfulness Pese a que practiquemos mindfulness con la actitud correcta de desapego, es cierto que la meditación posee una serie de

¿Qué beneficios obtienes de practicar mindfulness? Leer mÔs »